Texto: Juan Luis Adame Cobo. Dietista-Nutricionista

 

No hay más que echar un vistazo a cualquier red social, medio de comunicación, revista o anuncio para darse cuenta de que la alimentación y la nutrición están de moda. Tanto es así que el nivel de sobreinformación al que estamos expuestos ha creado un problema: no sabemos qué es veraz, qué no lo es y, peor aún, no sabemos si ello nos puede hacer daño.

En torno a este debate destacan dos asuntos clave: en primer lugar aparece lo referente a la salud, pues queremos estar sanos, comer bien, intentar prevenir la aparición de patologías o recuperarnos de otras. Por otro lado, encontramos la parte estética, con la que nos referimos a vernos bien, perder grasa, reducir volumen, aumentar la masa muscular o tonificar. Así que, ¿quién va a salir ganando en esta situación? Pues justamente la que me gusta llamar industria de los kilos; empresas y marcas que te aseguran resultados rápidos e increíbles mediando un proceso de lo más sencillo: comprando sus maravillosos productos o siguiendo pautas milagrosas.

Todo empieza, como seguro conoces, con declaraciones del tipo “perdí 10 kilos en 3 semanas, ¿te atreves a intentarlo?”, “aumenta tu masa muscular de forma fácil con ayuda X”, “Dieta de (inserta nombre de dieta milagro) para perder peso”, “lo que los médicos no quieren que sepas”, etc. La industria de los kilos estará ahí para recomendarte su dieta con la que bajarás 10 kilos en 15 días o con la que ganarás 1 kilo de masa muscular en una semana, consiguiendo que compres su producto o sigas sus pautas; transformando tu desesperación en su dinero. Y lo cierto es que, para estar sano, verse bien, aumentar la masa muscular o perder grasa corporal lo fundamental y necesario es seguir una misma base común (con pocas excepciones). La clave: el estilo de vida.

Empecemos por lo sencillo: hablamos de comer alimentos. Esto se suele olvidar ya que vivimos en la era del ultraprocesado, comida (por llamarlo de alguna manera) en cajas, botes, latas y bolsas con larguísimas listas de ingredientes y eslóganes que intentan captarte, hasta llegar al punto de no saber ni lo que estamos comprando y consumiendo. ¡Ojo! Ello no significa que todas las comidas enlatadas o en cajas sean malas opciones, pero estamos olvidando lo importante: las materias primas, los alimentos. Parece fácil por ser el más obvio, pero es el paso fundamental para conseguir una gran mejora en nuestra salud y en muchos de nuestros objetivos.

A partir de ese momento es cuando es necesario dar un paso más: personalizar. Si buscas perder peso y alguien te recomienda una pauta genérica, que aplica a todo el mundo por igual, ya puedes huir de allí. Todos aquellos procesos que persigan un objetivo de mejorar la salud, perder grasa, ganar masa muscular o actividad física en general, deben ser personalizados y adaptados.

De acuerdo, ya hemos conseguido orientar nuestra alimentación hacia los alimentos y también hemos personalizado las pautas. Ahora es el momento de conseguir la pieza clave: aprender cómo lo estamos haciendo y cómo mantener esto en nuestra vida. Queremos que se convierta en una parte más de nuestra rutina. Nada de esto es fácil; exige un esfuerzo. Por ejemplo: para aumentar la masa muscular se requiere una alimentación específica, una práctica deportiva adaptada a ti y un trabajo muy duro sostenido en el tiempo. En cuanto a la pérdida de peso, aunque es mejor hablar de la pérdida de grasa corporal, ocurre lo mismo: requiere de un esfuerzo, una práctica deportiva adecuada suficiente y, sobre todo, una constancia a prueba de bombas.

Estas tareas no son nada fáciles y por nuestra cuenta es muy complicado que consigamos todos los objetivos, especialmente si venimos de muchos años de “hacer dietas” con la cabeza llena de información errónea. Por eso, si consideras que necesitas la ayuda de un experto es importante saber buscar bien. Antes de decantarte por un mago, o por un falso experto que te ofrezca un milagro, busca a un profesional con formación en nutrición humana y dietética, y si es posible, que esté especializado en lo que estás buscando (tratamiento de sobrepeso y obesidad, nutrición deportiva, alimentación vegetariana, etc.).

Un mal asesoramiento puede llevarte a hacer locuras con tal de conseguir un resultado rápido sin atender a las contrapartidas: lesiones en la práctica deportiva, daño a órganos o incluso que desarrolles diversos trastornos y patologías. Una persona que ha perdido peso no tiene por qué saber lo que tú necesitas hacer para perderlo, una persona que tiene mucha masa muscular no tiene por qué saber qué tienes que hacer tú para conseguir ese objetivo.

Si te has decidido a alcanzar alguna de estas metas, acude a profesionales cualificados: ellos son quienes se tomarán en serio tus objetivos. Esa es la única forma conseguir los resultados de la forma más eficiente posible y sin comprometer tu salud por el camino.

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